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“Lo que este país logró en el mundo físico con su canal, tiene todas las condiciones para lograrlo en el mundo digital”. Estas fueron parte de las palabras del presidente de Panamá José Raúl Mulino durante el lanzamiento de la Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas.
Esta es la hoja de ruta con la que el Gobierno pretende convertir a Panamá en referente de tecnología a nivel global. Para ello se ha aferrado a dos de las tecnologías que más impacto tienen en el sector tecnológico en la actualidad: la inteligencia artificial y los semiconductores.
Así, ahora contamos con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y de la Estrategia Nacional de Microelectrónica y Semiconductores.
Para ello se han reunido con el Estado, la academia y el sector productivo, coordinados por Senacyt y actuando desde la Comisión Nacional para Tecnologías Críticas y Emergentes.
Tanto la inteligencia artificial como la microelectrónica y los semiconductores fueron identificados como pilares fundamentales de la economía mundial. Estas tecnologías hoy son parte de diversos sectores: agricultura, ciencia, energía, finanzas, logística, manufactura, salud, telecomunicaciones, por ejemplo.
Estas estrategias proyectan a un Panamá con desarrollo tecnológico, liderando estos sectores hasta el año 2036.
Correspondió a el doctor Eduardo Ortega Barría, secretario nacional de la Senacyt, presentar los componentes de ambas estrategias.
“Para la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación este es un hito institucional. Para Panamá, una declaración de propósitos. La inteligencia artificial y los semiconductores son dos tecnologías que definen el futuro. La primera, está transformando la manera en que producimos, aprendemos, cuidamos de nuestras poblaciones; la segunda constituye la base física que hace posible todo lo demás. Cada aplicación, cada centro de datos, cada dispositivo depende de un chip”, comentó en su discurso.
Ortega está convencido de que los países que desarrollen capacidades en estas tecnologías o que se inserten con inteligencia en sus cadenas de valor, participarán en la economía global del siglo 21, garantizando el bienestar de sus ciudadanos.
“La misión de la Senacyt es convertir la ciencia, la tecnología y la innovación en herramientas de transformación nacional. Las estrategias que hoy presentamos son la expresión más ambiciosa de esa misión, y ambas fueron construidas con rigor técnico y con amplitud nacional”, agregó el secretario de Senacyt.
Panamá va a dejar de ser solo un consumidor de tecnología y un centro de distribución para convertirse en un pilar de la economía digital.
Estrategia de inteligencia artificial

La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial busca convertir a Panamá en un “Hub de Innovación en Inteligencia Artificial de América Latina. El país ofrece para lograrlo su conectividad internacional, servicios globales, infraestructura digital y su posición como punto estratégico para la región.
La estrategia se compone de seis pilares: infraestructura digital y físicacapital humano; datos, seguridad y ciberseguridad; gobernanza de la IA; inversión y alianzas internacionales; y aplicación de inteligencia artificial en sectores estratégicos.
En infraestructura, Panamá destaca su conectividad de clase mundial con fibra óptica, centros de datos y preparación para 5G/6G, además de su soberanía energética y computo soberano.
En capital humano, aunque se reconoció la escasez de profesionales preparados en estos sectores, se planteó invertir en programas de capacitación para construir una fuerza laboral calificada equipada con experiencia en IA.
Para la proyección de activos digitales en datos y seguridad se va a implementar gobernanza de datos robusta, regulaciones de privacidad y medidas de ciberseguridad para asegurar despliegue de IA seguro y ético.
Se crearán políticas y regulaciones progresistas que promuevan innovación mientras se mantienen estándares éticos y confianza pública, para garantizar la Gobernanza de la IA.
En inversión, donde se hizo hincapié en que es “crítico” y se necesita más apoyo, se buscará establecer fondos de inversión, programas de incentivos y asociaciones público-privadas para acelerar crecimiento de startups de IA y adopción.
El último punto de la estrategia buscará la transformación de sectores económicos clave como logística, finanzas, agricultura, salud, energía, turismo, gobierno, construcción y manufactura, motivando a que adopten inteligencia artificial en sus procesos.
Según datos presentados durante el evento, la IA podría aportar hasta $1.7 billones de dólares en valor anual a América Latina para 2030 y aumentar el crecimiento anual de la productividad regional entre 1.9 por ciento y 2.3 por ciento.
Estrategia de semiconductores
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Hasta 2024, el mercado global de semiconductores estaba valorado en $630,000 millones, sin embargo, se espera que para el año 2032 haya duplicado su tamaño.
Estos pequeños componentes están presentes en todo lo que usamos: celulares, computadoras, automóviles, equipos médicos, centros de datos y sistemas de inteligencia artificial.
“Se ha identificado una oportunidad para Panamá de integrarse a esta cadena global, la cual ha sido analizada para este proyecto, y se identifican fundamentalmente cuatro grandes eslabones de oportunidad, que son diseño, ensamblaje y prueba, distribución y cadena de suministro, y finalmente producción de las tarjetas electrónicas (Printed Circuit Board o por sus siglas PCB) para ensamblaje y/o aplicaciones. De estos segmentos, se ha identificado que el que representa menores barreras de entrada para el mercado es el segmento de ensamblaje y prueba, que a nivel global representa 33 mil millones de dólares y es prioridad para los Estados Unidos”, explica el documento de la estrategia de semiconductores.
Donde se deja claro que, si bien estos segmentos no representan el monto de mercado más grande, requiere menores inversiones para su ingreso. Panamá no busca convertirse, en un fabricante de chips avanzados, pero quiere ser parte del diseño de semiconductores y circuitos integrados, fabricación de placas de circuito impreso, ensamblaje, prueba y empaquetado de chips, además de servicios logísticos y de distribución especializados.
Estas son las áreas que atacará la estrategia:
Placas de circuito impresa (PCB): Complementa el eslabón de ensamblaje. Permitiría a Panamá una integración vertical y con ello aumentar la eficiencia operativa.
Requiere una inversión inicial en infraestructura técnica y capacitación, pero la fabricación de PCBs es un campo factible para Panamá debido a su menor complejidad comparada con la fabricación de chips y la demanda global de PCBs sigue creciendo.
Ensamblaje y pruebas: Requiere un balance entre mano de obra calificada y tecnología avanzada. Panamá puede aprovechar su capital humano educado y capacitarlo específicamente para estas tareas.
Tienen menores requisitos tecnológicos y de infraestructura. Genera una cantidad significativa de empleos. Norteamérica cuenta con un déficit importante en estas capacidades, y Panamá está dispuesta a aprovechar esta oportunidad.
Cadena de suministro: La infraestructura existente en puertos, aeropuertos y centros de distribución es robusta, facilita la implementación de operaciones logísticas eficientes y rápidas en Panamá.
La ubicación geográfica de Panamá, junto con su infraestructura logística avanzada y su régimen fiscal favorable, ofrece una oportunidad única para desarrollar un ecosistema robusto.
Diseño: Es una etapa de alta agregación de valor en la cadena de suministro. Puede atraer inversiones extranjeras y fomentar el desarrollo tecnológico, apoyando a startups y empresas locales para que participen en el diseño de semiconductores.
Este segmento es de interés debido a que el costo de ingreso es menor.
Acciones
Durante la presentación se mencionaron varias iniciativas que ya están vigentes o que lo harán pronto. Todas son oportunidades de capacitación para panameños.
El presidente de la república, José Raúl Mulino, mencionó que el Estado ya ha destinado $105 millones para la ejecución de esta estrategia nacional de semiconductores y microelectrónica.
Actualmente se cuenta con el Centro de Tecnología Avanzada de Semiconductores AIP, que opera en la Universidad Tecnológica de Panamá, y que impulsa el desarrollo de capacidades, investigación aplicada y vinculación estratégica en semiconductores y microelectrónica en el país.
También, comentó el presidente que jóvenes panameños están cursando maestrías y doctorados en Arizona con becas de Senacyt, con la idea de que regresen al país y formen parte de esta industria.
Un anuncio importante es la llegada de Drake University a Panamá. La universidad abrirá una licenciatura en Analítica de Datos para formar localmente parte del talento que necesitará esta nueva economía.
Otro de los aportes que ya están trayendo estas estrategias son las 10,000 becas del Talent Up Panamá, en alianza con Google, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Universidad Tecnológica de Panamá, para capacitar en inteligencia artificial, análisis de datos, computación en la nube y ciberseguridad.
También se anunciaron nuevas convocatorias de Senacyt para estudios superiores relacionados con IA, semiconductores y microelectrónica.
Se hizo mención a que actualmente la Asamblea Nacional discute un proyecto de ley que crea un marco de gobernanza para la inteligencia artificial, planteando reglas para el desarrollo y uso de IA bajo un modelo basado en riesgos y experimentación, buscando proteger los derechos de los ciudadanos y ofrecer mayor certeza a quienes quieran invertir.
Y que desde la AIG se están buscando opciones para llevar la inteligencia artificial a las instituciones del Estado.
Para leer más de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial puedes hacer la consulta en iapanama.gob.pa y de la Estrategia Nacional de Semiconductores y Microelectrónica en panama-smart.com.
